Algo me dice en el reloj de enfrente

(y por eso esta plaza me entristece)

que no tenemos tiempo para nada.

A ti te gusta azul y blanco el mármol

en que tiene labrada la belleza,

el Zodiaco, las horas, los minutos,

el mes, el día, la semana, el año…

Si consigo abstraerme del mercado,

si consigo mirarlo cara a cara,

entonces lo veo claro nuevamente.

Tienes razón: seguimos siendo jóvenes…

Y sin embargo es tarde de algún modo.

Francisco del Moral Manzanares