Miserable verdad, que te pareces

tanto a la noche.

Carlos Bousoño

Como ella te me acercas tan despacio

que apenas sé si estás o ya te has ido,

antes de haberme dado tu sentido

y después de quererte sin espacio.

 

Como de ella tu cara de topacio

todo lo esconde y nada lo ha querido,

ni el rubor de la piel desprevenido

ni el negro duro del cabello lacio.

 

Todo puede que sí, mas quizás nada,

tal vez alguna vez, si el viento quiere

o a lo mejor el astro más lejano.

 

Y dice no la angustia anticipada,

que ve llegar el beso que más hiere

y siempre la mañana tan temprano.

 

Francisco del Moral Manzanares